El trágico hundimiento del M/S Estonia en aguas finlandesas

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28 de septiembre de 1994. Es la fecha más trágica para el transporte marítimo en aguas finlandesas. El ferri M/S Estonia sufrió un desgraciado accidente durante una tormenta mientras llevaba a casi mil personas a bordo. Más de 800 personas perecieron en el peor incidente en tiempos de paz.

Tal vez no sea tan conocido como el Titanic, aunque proporcionalmente murió más gente en el M/S Estonia. Por eso te explicaremos qué sucedió durante aquella noche y por qué se hundió un barco que en principio debía ser muy robusto.

Accidente M/S Estonia
El barco M/S Estonia en el inicio de uno de sus trayectos desde Estocolmo. – Sjöhistoriska museet (Mark Markefelt; CC)
Para entender lo que ocurrió, nos remontamos al día anterior, el 27 de septiembre. El ferri partió desde Tallin en dirección a Estocolmo a las 19:15 horas, tal y como indica el reporte final sobre el accidente. El barco -con 14 años de experiencia en el mar- cargaba con 989 personas, de las cuales 803 eran pasajeros. Entonces las condiciones meteorológicas no eran excesivamente malas: chubascos, buena visibilidad y vientos de hasta 36 kilómetros por hora. Sin embargo, sabían que en unas horas se enfrentarían a una fuerte tormenta.

Tal y como señalaban las predicciones, llegó la tormenta con vientos de más de 70 kilómetros por hora y olas de hasta cuatro metros de altura. Los pasajeros que aún continuaban en el restaurante Poseidón se tuvieron que marchar al cerrar el local, explica la radiotelevisión YLE, aunque aún quedaban abiertos un pub y un bar. A su vez, había bastante gente vomitando, presumiblemente por el marcado movimiento del ferri.

De esta forma, un marinero de guardia avisó hacia las 00:55 horas de que había oído un fuerte ruido en la cubierta de los coches. Entonces comprobó los indicadores, pero todo aparentaba estar en orden.

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10 minutos después de este primer aviso, varios pasajeros empezaron a reportar más ruidos extraños. A partir de entonces, los sucesos se desencadenaron con gran rapidez. A las 1:15 horas, la proa -donde está la rampa de los coches- se desplegó completamente y el agua comenzó a inundar el barco. El ferri se inclinó 30 grados y se desató el pánico. En el pub, las botellas y los vasos empezaron a volar y se rompieron, lo que provocó las primeras heridas entre los pasajeros.

Pánico a bordo del M/S Estonia

balsa salvavidas M/S Estonia
Así quedó un bote salvavidas tras haber sido lanzado al mar: destrozado. – Onnettomuustutkintakeskus (dominio público)
Los minutos que se vivieron a continuación fueron terroríficos para la gente que se encontraba a bordo. Algunos no pudieron ni siquiera salir de sus camarotes, lo que les supuso su prematura sentencia de muerte. Otros que pudieron escapar de esta trampa saltaron al mar embravecido o subieron a botes salvavidas, pero ni siquiera con esas tenían garantizado salvarse.

Por su parte, la tripulación envió señales de alarma urgente a barcos cercanos y estaciones marítimas. Además de que la comunicación parece que fue algo negligente, no había ninguna embarcación a muchos kilómetros que pudiera ayudar.

El barco se oscureció… por un momento. Las luces de emergencia permitieron unos minutos más con iluminación en su interior. Era el presagio de lo que iba a ocurrir en unos instantes. A 10 minutos de las dos de la madrugada, se perdió la señal del M/S Estonia. Se había hundido.

Operación rescate

Visera proa M/S Estonia
Así lucía una parte de la visera de proa del M/S Estonia después de sacarla del mar. – Sjöhistoriska museet (Anneli Karlsson; CC)
La misión a partir de ese instante era la de rescatar a los supervivientes. El primer helicóptero llegó a las 3:05 horas. También se sumaron a la operación varios ferris de pasajeros. Durante las primeras horas y hasta la mañana, consiguieron salvar a 138 personas, aunque luego una falleció en un hospital de Estocolmo.

Después de la mañana del 28 de septiembre ya solo se recuperaron cadáveres. Fueron 94 los cuerpos hallados, uno de ellos un mes después de la tragedia y otro tras casi dos años del accidente del M/S Estonia. Sin embargo, aún quedan 757 desaparecidos, de los cuales muchas aún se encontrarán dentro del barco sumergido. En total, 852 personas perecieron, la mayoría de ellas suecas y estonias.

Tras el suceso, se abrió una investigación con miembros de Finlandia, Estonia y Suecia para aclarar lo que ocurrió. Se descubrió que el diseño de la visera de proa no era lo suficientemente robusto como para aguantar la sacudida de la gran ola que la golpeó. Asimismo, observaron que los oficiales de puente deberían haber reducido la velocidad para ralentizar el hundimiento, aunque también parece que los sensores fallaron. Además, en la posición en la que se encontraban era imposible ver la visera de proa. De igual forma, se criticó que en los helicópteros de rescate hubiera periodistas o que el equipo salvavidas no estuviera bien diseñado, entre otras muchas cuestiones.

En resumen, el accidente del M/S Estonia fue un cúmulo de despropósitos que desembocaron en el incidente más grave en el mar Báltico en muchas décadas. Al menos quedó la experiencia para que en el futuro no se vuelvan a cometer los mismos errores.

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