Suo: por qué no debes meterte en estas zonas húmedas (sin precaución)

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Imagínate que has cumplido tu sueño de pasear por uno de los tantos bosques que ocupan gran parte de Finlandia. Estás en un mar de apariencia infinito de árboles. De repente te sorprende un espacio claro y tienes la ocurrencia de que puede ser el lugar indicado para una autofoto (o selfie).

Antes de entrar a esta zona tal vez te preguntes por qué hay un claro. Hay dos opciones: o es un punto de caza y lo han despejado a propósito o es un suo. No sé cuál de ellas es peor.

Suo Turbera zona húmeda Finlandia
Un suo en pleno bosque, cerca de Lahti.
Un suo es lo que en español se conoce como turbera. Es decir, es un área húmeda en la que se ha ido depositando material vegetal en descomposición durante mucho tiempo. Así lo explica el portal educativo Peda.

Finlandia es un país con muchísima turbera que se empezó a formar hacia la Edad de Hielo, hace unos 10.000 años. Se generan de tres distintas formas: lagos que poco a poco van acumulando vegetación, aguas subterráneas que acaban por emerger en bosques y la subida del nivel del mar, con la que se ocupa espacio terrestre con plantas.

¿Cómo puedes identificar un suo? Tienes dos métodos muy sencillos: uno la observación y otro el truco del palo. Empecemos por este último, que es el más sencillo. Si metes una rama en la turba y hay al menos 20 centímetros de profundidad ya lo tienes más que confirmado.

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El otro método que se basa en la observación es aún más simple. Con ver un espacio así de abierto ya debes sospechar. Si además ves algún charco como en la foto de arriba, peligro, peligro. Y si encima te mojas los pies, al 200% comprobado. Ten en cuenta que es una zona donde es difícil que se pose un árbol, porque la materia orgánica se descompone muy despacio y apenas libera nutrientes. A esto hay que sumarle la falta de oxígeno y que las heladas invernales no sientan nada bien a unas raíces en contacto continuo con agua.

El problema de estos sitios no es que te mojes y acabes con los pies empapados. De hecho, que puedas meter un palo en el suelo sin demasiada dificultad ya te da una pista de lo que puede acarrear poner el pie encima.

bosque finlandés infinito
¿Cuántas turberas esconderá este bosque finlandés?

Los peligros de un suo

Antes he dicho que hay dos métodos para identificar un suo. En realidad hay uno más, pero no es tan recomendable como para probarlo. Si ves que tu pie empieza a hundirse, lo mejor es levantarlo antes de ver cómo la tierra se te traga, como si de una frase hecha se tratara.

Un lugareño, que además fue profesor, me advirtió de lo que puede ocurrir durante un paseo en un bosque cerca de Lahti. Esta turbera puede tener varios metros de profundidad, por lo que quedar atrapado puede ser, como mínimo, angustioso. Tampoco creo que te precipites como en un agujero sin más y tendrías tiempo para salir, pero más vale ser precavidos. Como caso curioso, te traigo el que salió publicado en el diario Helsingin Uutiset de un alce joven que se metió en un suo y no podía salir. Tuvieron que llamar a emergencias para ayudar al pobre animal.

Si a pesar de todo te aventuras a por turberas, tienes que saber que el norte de Finlandia es donde más hallarás, tal y como informa la radiotelevisión YLE. La mayor humedad del terreno se hace notar con algunas grandes extensiones de suo que no tienen nada que ver con el que vi en Lahti. Ese apenas era un rectángulo con 10 metros de largo por cinco de ancho aproximadamente.

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Realmente hay algún que otro motivo para visitar una turbera, o al menos sus bordes. Al tener tanta humedad, suelen ser sitios donde crecen algunas clases de bayas. Es el caso de la preciada mora ártica, que tiende a aparecer sobre todo en Laponia. A pesar de las dificultades del terreno, vemos que sí albergan ciertas especies, tanto de fauna -como los dichosos mosquitos– como de flora.

Después de lo que te he contado, puede que te animes a visitar un suo. Si lo haces, casi que te recomendaría utilizar unas raquetas de nieve, que distribuyen tu peso y hacen que sea más difícil que te hundas (aunque poco servirá si la capa vegetal no es muy densa). Y si vas en compañía de alguien, mucho mejor. ¿Ahora ya te resulta más apetecible meterte en una turbera?

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