¿Sabías que el prefijo telefónico de Finlandia es el +358? Si alguna vez has tenido que llamar desde el extranjero a un número finlandés, seguramente te has encontrado con que hay que añadir siempre estos tres números (cinco, si contamos los dos ceros del principio). ¿Pero por qué nos toca ese prefijo tan largo? Es posible que alguien te haya contado la historia de que Finlandia recibió un código tan «feo» porque el representante del país estaba borracho el día que se repartieron los prefijos.
La historia tiene su gracia, eso no se puede negar. Pero la realidad es algo distinta. Porque sí, existe una historia sobre un representante finlandés que acabó completamente borracho durante una reunión internacional, pero hay más. Para entender de dónde sale realmente este número, viajaremos unas cuantas décadas atrás en el tiempo para conocer cómo se repartieron los códigos telefónicos internacionales. ¡Vayamos a ello!

¿De dónde salen los prefijos telefónicos de cada país?
Como sabrás, cuando llamamos desde otro país, no basta con marcar el número de teléfono de la persona a la que queremos contactar. Antes tenemos que indicar a qué país queremos dirigir la llamada. ¿Pero de dónde salieron estos prefijos?
Para empezar, los países tuvieron que ponerse de acuerdo sobre cómo organizar las llamadas internacionales, especialmente en un momento en el que las redes telefónicas avanzaban hacia sistemas cada vez más automatizados. Y aquí entra en juego la Unión Internacional de Telecomunicaciones (ITU por sus siglas en inglés).
Según la investigación realizada por Jukka Rakkolainen, especialista en redes de comunicación de la agencia finlandesa Traficom y que recoge la revista Apu365, los países comenzaron a recibir códigos internacionales en un proceso que se inició en la década de 1950. En 1954 ya se había acordado un primer sistema para repartir estos números, aunque todavía no se parecía demasiado al que utilizamos actualmente.
El primer código telefónico de Finlandia no era el +358
Aquí llega una de las primeras curiosidades de esta historia: ¿sabías que el prefijo telefónico de Finlandia no siempre fue el +358? De hecho, en aquel primer reparto de códigos internacionales, a Finlandia le correspondió el número 25.
En aquellos momentos todavía se pensaba que no todos los países necesitarían necesariamente un código propio. Los números se fueron repartiendo entre diferentes zonas, como Norteamérica, Europa y los países situados alrededor del Mediterráneo. Dicho de otra manera, el sistema todavía estaba bastante verde y quedaba mucho camino por recorrer.
Así que sí, durante un tiempo el número que identificaba a Finlandia en este sistema era el 25. Sin embargo, aquella organización inicial no tardaría demasiado en demostrar que no era suficiente. A medida que las llamadas internacionales se hicieron más habituales y las redes telefónicas evolucionaron, quedó claro que había que buscar una solución que permitiera organizar mejor las comunicaciones de todo el planeta.

¿Por qué Finlandia acabó teniendo el prefijo telefónico +358?
En 1964 se produjo un cambio importante. La Unión Internacional de Telecomunicaciones decidió organizar el mundo en diferentes zonas numéricas. A Norteamérica le correspondió el número 1, mientras que Europa pasó a utilizar los bloques 3 y 4.
La decisión tenía también una explicación histórica. Países como Francia y Reino Unido ya utilizaban los códigos 33 y 44, respectivamente, y querían conservarlos. Por tanto, otros países europeos tuvieron que adaptarse al sistema que se estaba construyendo alrededor de esos números. Sinceramente, en Finlandia no parecían tener mucho interés en este tema.
Finlandia recibió inicialmente el código 401, siguiendo la nueva organización europea. Sin embargo, la historia no terminó ahí. En 1966 se estableció finalmente el código que conocemos en la actualidad: el 358. Y así es como, cuando queremos llamar a Finlandia desde otro país, tenemos que poner el famoso +358 delante del número de teléfono.
¿Por qué algunos países tienen dos cifras y Finlandia tres?
Si miramos a los países vecinos, puede resultar curioso comprobar que muchos países tienen códigos de solo dos cifras. En los países nórdicos encontramos algunos ejemplos muy claros: Dinamarca tiene el +45, Suecia el +46 y Noruega el +47. El de España también es de dos cifras, como muchos sabrán, el +34. Y después aparece Finlandia con su +358.
Esto puede dar la impresión de que Finlandia salió perdiendo en aquel reparto. Y, de hecho, el hecho de tener un código de tres cifras tiene una pequeña desventaja: los números telefónicos son algo más largos y, en teoría, se tarda un poco más en marcarlos. No parece un drama en la actualidad, más cuando todos tenemos guardados los números en el móvil. Sin embargo, en aquellos tiempos, cuando cada número se introducía manualmente, podía resultar más tedioso.
Por cierto, aprovecho para hacer un inciso. Cuando marcas un número finlandés, también debes obviar el cero inicial. Así pues, si el número original es 040 123 5678, deberás poner el prefijo, ese 0 del principio no hay que ponerlo.
Volviendo al tema, la distribución de los códigos también tuvo en cuenta, al menos en cierta medida, la población de los diferentes países. Las grandes potencias tuvieron una posición privilegiada. Estados Unidos y Canadá comparten el +1, mientras que la antigua Unión Soviética recibió el +7, código que posteriormente heredaron Rusia y Kazajistán. Estos son los únicos países o grupos de países que utilizan un código internacional de una sola cifra.
Así que, visto de esta manera, tener el +358 no significa necesariamente que Finlandia fuera castigada con un número peor. Simplemente acabó dentro de un sistema de reparto que ya estaba en proceso de reorganización y en el que otros países habían conseguido conservar determinados códigos.

La historia del representante finlandés que estaba borracho
Y ahora sí, llegamos a la parte más divertida de esta historia. Porque seguramente habrás escuchado alguna vez que Finlandia tiene el prefijo telefónico +358 porque su representante estaba borracho cuando se decidió el reparto de estos códigos.
La historia fue contada por Kauko Rahko, quien en 2018 relató lo sucedido durante una reunión celebrada en Mar del Plata, Argentina. Rahko era entonces director del instituto de investigación de la Asociación Telefónica de Helsinki y participó en un viaje relacionado con una reunión internacional celebrada en 1968.
Según su relato, el representante oficial de Finlandia, un director del servicio postal y telegráfico, había bebido tanto que acabó completamente borracho y vomitando sobre su propio traje. Como consecuencia, Rahko tuvo que sustituirlo. Hay que reconocer que, como anécdota, es difícil de superar.
Sin embargo, hay que hacer un matiz importante. No parece que el incidente tuviera nada que ver con que Finlandia recibiera el +358. De hecho, según la investigación de Jukka Rakkolainen, la decisión sobre el código finlandés ya se había tomado en reuniones anteriores.
Entonces, ¿por qué terminó Finlandia con un prefijo de teléfono de tres cifras? Aquí la explicación que ofrece Rakkolainen resulta especialmente interesante. Según su interpretación, Finlandia sencillamente no prestó demasiada atención a estas reuniones internacionales.
Y tú, ¿habías escuchado alguna vez la historia del representante finlandés que supuestamente estaba borracho cuando se decidió el prefijo telefónico? ¡Cuéntanos qué te ha parecido esta historia en los comentarios!
Foto de portada: Dan Dennis (Unsplash)

